Los viajes ya no se cuentan, se retransmiten por WhatsApp

Con el permiso del plan de datos y la batería del smartphone, la forma de contar los viajes a amigos y familiares ha pasado de ser “a posteriori” a “en directo”.

Siendo algo ácido podría decir que los viajes se hacen por una de estas razones:

  1. Para disfrutar de la experiencia vital de conocer otros lugares, enriqueciéndote culturalmente, adquiriendo un conocimiento que aumenta tu perspectiva personal del mundo.
  2. Para chulear.

Para las personas cuya única razón sea la segunda, el momento tradicional de “contar el viaje” ha sido a la vuelta, siempre apoyándose en fotografías, vídeos y recuerdos. Esto llevaba implícito que el último paso del viaje tenía lugar con el revelado de las fotos. Con la llegada de las cámaras digitales, la mecánica se dispersó, las fotos se podían grabar en un cd y ver en una tele, se enviaban por correo-e, se colgaban en picasa o facebook. Pero el tan ansiado “feedback” del viajero quedaba, de cierta forma, diluido.

Con la popularización del WhatsApp, aplicación responsable de un gran porcentaje de adquisiciones de smartphones, se ha producido un cambio radical en la forma de contar el viaje.

Ahora los viajes se retransmiten, enviando fotografías y vídeos en el momento, consiguiendo además un nivel de comentarios más alto e inmediato que el que se puede obtener en las redes sociales. Esto se ve todavía más potenciado en grupos de chats, donde se produce una gran retroalimentación por parte de los participantes.